El docente entra al aula, los alumnos sacan sus celulares, se conectan a internet y, en menos de cinco minutos, pueden estar recorriendo juntos las ruinas Aztecas o caminando al lado de un volcán en erupción. ¿Cómo es esto posible?

Esto se debe a la innovadora tecnología inmersiva que desvanece la línea entre el mundo real y el virtual a través de un entorno simulado y controlado. Se trata de la realidad aumentada y la realidad virtual.

REALIDAD AUMENTADA:

La realidad aumentada (RA) utiliza la cámara del dispositivo (celular o tableta) para superponer aspectos digitales al mundo real: Permite una realidad mixta. El docente puede utilizar la aplicación de “Google Expeditions” para bajar el código QR de la actividad que necesite, el cual debe ser escaneado por todos los alumnos.

Por ejemplo, en una clase de química muchas veces es difícil hacer un experimento como la erupción de un volcán, ya sea por falta de tiempo, materiales, laboratorio, etc. Pero RA es una manera sencilla y efectiva que facilita el aprendizaje ya que provoca entusiasmo y capta inmediatamente la atención de la clase. 

REALIDAD VIRTUAL:

La realidad virtual, o RV, lleva este proceso un paso más allá. En lugar de proyectar en el entorno real, la realidad virtual crea un entorno digital completamente nuevo que se puede ver en 360º grados. Por ejemplo “Google Earth VR” permite experimentar el mapeo en la realidad virtual, llevando al espectador directamente al área del mundo en el que quieren estar. Este método de enseñanza permite a los estudiantes ver exactamente diferentes partes del mundo no solo a través de imágenes o mapas planos.

También se puede utilizar RV en la clase de historia. En lugar de solo proyectar en el pizarrón unas cuantas fotografías, es igual de posible experimentar y vivenciar una época histórica con una visita virtual. Se le entrega a cada uno de los alumnos unas gafas de realidad virtual que utilizarán con su dispositivo. En sus celulares, ya tendrán descargado “Google Classroom” con la expedición de las pirámides Aztecas. El docente guiará la clase explicando lo que los chicos van viendo, paseando a los estudiantes por las pirámides, ellos tendrán un aprendizaje mucho más significativo que si hubieran visto fotos en un libro de texto.

¿UNA NUEVA HERRAMIENTA O UNA NUEVA EDUCACIÓN?

Al ser extremadamente revolucionario se corre el peligro de que las instituciones sean presa del enfoque de “compre y olvide”. Este es un síndrome en las escuelas instituciones se enamoran tanto de la novedad de la nueva tecnología que deciden que solo necesitan tenerla, incluso si no entienden completamente por qué.

Como profesionales de la educación, no podemos permitirnos este tipo de errores donde desperdiciamos la tecnología inmersiva porque hay demasiado en juego, demasiadas oportunidades para mejorar, enriquecer y acelerar el aprendizaje tradicional. Para que la tecnología inmersiva llegue allí, es vital contar con un plan estratégico que identifique por qué se está considerando implementarla, a quién beneficiará y qué métricas se aplicarán para demostrar su éxito.

La tecnología inmersiva mejora el aprendizaje en términos de participación productiva, velocidad de aprendizaje y experiencia práctica. Es por esto que debemos utilizar esta nueva tecnología de manera responsable, entendiendo que la RV y RA vienen a complementar, no a reemplazar la educación.  Es como cualquier otra herramienta pedagógica y por ende hay que saber utilizarla.

Fuentes:

Morlin-Yron, Sophie (Noviembre 2018). Students swim with sharks, explore space, through VR. CNN. Obtenido de: https://edition.cnn.com/2017/09/18/health/virtual-reality-schools/index.html

Kennedy, Emma (Noviembre 2018). Can virtual reality revolutionize education? CNN. Obtenido de:https://edition.cnn.com/2018/11/01/health/virtual-reality-education/index.html