La tecnología está transformando por completo a nuestra sociedad. Durante las últimas dos décadas hemos visto como los nuevos dispositivos y redes han cambiado radicalmente la forma en la que nos comunicamos y nos relacionamos con otras personas, la forma en la que nos transportamos, la forma en la que nos entretenemos, la forma en la que estudiamos, y hasta la forma en la que pedimos comida a domicilio. La forma en la que trabajamos, por supuesto, no quedó afuera de estas profundas transformaciones. Los cambios en el mundo laboral no han sido sólo cosméticos, ni están vinculados exclusivamente con las máquinas que hemos incorporado. Y es que la tecnología ha hecho mucho más que acelerar los procesos y permitirnos hacer nuestro trabajo de manera más eficiente, también ha cambiado a los trabajadores, obligándolos a adquirir una extensa serie de conocimientos y competencias que antes no eran necesarios.

Es por este motivo que una gran cantidad de trabajadores han tenido que aprender de otras disciplinas convirtiéndose en verdaderos profesionales híbridos, capaces de dominar conocimientos provenientes de distintas carreras y áreas de estudio, así como de aprender y capacitarse por sí mismos para mantenerse permanentemente actualizados.

Esta realidad se aplica a profesionales provenientes de áreas cada vez más variadas. Aunque para algunos trabajos la adopción de nuevos conocimientos se ha vuelto altamente necesaria para mantenerse competitivos. Los diseñadores gráficos, por ejemplo, ya necesitan casi obligatoriamente incorporar conocimientos de programación y desarrollo web para poder realizar gran parte de los proyectos para los que son contratados. Los profesionales del marketing, y hasta los comerciantes, por su parte, deben convertirse en expertos en publicidad online, gracias a que Internet se ha transformado en uno de los principales canales de venta, comunicación, y hasta atención al cliente para productos de todas las categorías. Uno de los cambios más profundos está ocurriendo en el ámbito de los profesionales de las ciencias sociales, la abogacía, y otras profesiones liberales quienes, gracias a la facilidad con la que hoy se recopilan y se pueden analizar grandes volúmenes de datos, están observando una necesidad cada vez más marcadas de adquirir conocimientos de estadística, análisis y data mining. Lo mismo sucede con la medicina, donde el diagnóstico y tratamiento de enfermedades dependerá, cada vez en mayor medida, de la recopilación de datos vinculados con la actividad y la salud general del paciente (y, en ocasiones, de grandes grupos de personas), y donde los cada vez mayores avances en la terapia genética comienzan a obligar a los médicos a explorar nuevos territorios del conocimiento.

Para otras profesiones, como la arquitectura o la ingeniería, en cambio, las nuevas tecnologías se traducen en la incorporación de nuevas herramientas que requieren de una mayor tecnificación desde el punto de vista del manejo de las mismas, pero que no las redefinen de manera radical.

LAS EMPRESAS YA NO BUSCAN EMPLEADOS CON UN SOLO TALENTO

Si bien la era de las profesiones híbridas recién está comenzando, los trabajadores ya están comenzando a descubrir que, en algunos campos, resulta cada vez más difícil insertarse laboralmente sin poseer conocimientos variados vinculados con distintas áreas. Esto ocurre porque muchas empresas están buscando a profesionales que excedan el radio de acción tradicional de su profesión e integren otros talentos. Así, por ejemplo, los laboratorios médicos buscan a investigadores y bioquímicos con conocimientos de lenguajes de programación de bases de datos, que puedan operar las plataformas utilizadas para recolectar datos durante las investigaciones. Lo mismo sucede en el ámbito de los negocios y las finanzas. Hoy las empresas ya no buscan a meros contadores y administrativos, sino que necesitan analistas financieros y de negocio capaces de analizar los datos, producir modelos estadísticos, y obtener insightssignificativos acerca del mercado. No contar con estos conocimientos extras puede resultar descalificante a la hora de conseguir el empleo, y si bien el 90% de las empresas están teniendo dificultades para conseguir este tipo de empleados, esto no quiere decir que no sigan apuntando a ello. Y mientras más profesionales comiencen a adaptarse a estos nuevos requerimientos, más difícil será para quiénes no lo hagan poder mantenerse vigentes.

De acuerdo con el informe “El futuro del trabajo en Argentina”, realizado por la consultora Accenture en 2015, en el futuro cercano los trabajadores exitosos serán aquellos que, además de dominar su campo profesional, posean conocimientos informáticos y vinculados al mundo digital, pero también habilidades vinculadas con los aspectos más humanos del trabajo. Es decir, habilidades interpersonales, liderazgo, creatividad, planeamiento, y razonamiento analítico. Y es que los empleos que poseen estas características en mayor cantidad son los que, según un índice realizado por la consultora para este estudio, tienen menos probabilidades de resultar “robotizables”, o automatizables durante los próximos años.

CÓMO PREPARAR VERDADEROS PROFESIONALES HÍBRIDOS

Ya sea que los profesionales tomen el camino de diversificar su capacitación por ellos mismos, o impulsados por las empresas y universidades, la tecnología jugará, sin dudas, un rol fundamental en este proceso.

Hoy existen cada vez más herramientas capaces de ayudar a los trabajadores a adquirir los conocimientos necesarios para poder triunfar en el nuevo mundo laboral, convirtiéndose en verdaderos profesionales híbridos. La primera de ellas son los MOOCs, los cursos online, masivos y abiertos ofrecidos por distintas universidades y academias son canales muy valiosos para adquirir conocimientos puntuales y certificados que les permitan completar sus currículums. Así, plataformas como Coursera y edX, se han convertido en los canales elegidos por decenas de miles de profesionales para perfeccionarse y obtener competencias en áreas que no forman parte de su núcleo de conocimientos. Es por ese motivo que entre los cursos más populares se encuentran aquellos que tienen que ver con el análisis de datos, negociación, introducción a las finanzas, introducción al marketing, dirección de proyectos, y marketing digital.

Otra área que cuenta con una gran demanda son los cursos online de programación. Plataformas como CodeAcademy, una de las principales academias web vinculadas con este conocimiento, ya cuentan con más de 25 millones de estudiantes. La oferta de otros sitios como Khan Academy, Acamica, Coderhouse, Treehouse, y similares, está en franco crecimiento, lo que demuestra un interés marcado de parte de los profesionales de aprender a programar, en muchos casos simplemente como un modo de alfabetizarse en este campo, y no con el objetivo de convertirse en programadores full time.

Si bien los MOOCs y otros cursos online todavía presentan desafíos con respecto a la cantidad de estudiantes que completan sus cursadas, y en ocasiones tienen problemas para mantener el nivel de actividad de quienes se anotan, se trata de herramientas que están en pleno desarrollo y cuyo potencial para capacitar a los nuevos profesionales híbridos es muy elevada. Al mismo tiempo, este tipo de cursos son cada vez más adoptados por las empresas como método de capacitación de sus propios empleados.

Otro modo en el que la tecnología puede resultar útil para preparar profesionales híbridos, sobre todo en ámbitos como el corporativo y las universidades, son los LMS. Se trata de sistemas cerrados que permiten publicar recursos, cursos, y documentos orientados a entrenar a los profesionales en distintas áreas de manera autónoma y a su propio ritmo.

Es también por la necesidad de adquirir conocimientos puntuales y complementarios que, en todo el mundo, están comenzando a surgir iniciativas educativas orientadas a educar a los profesionales en saberes puntuales, fundamentalmente vinculados con programación, marketing, diseño, y el análisis de datos. Un ejemplo de esta tendencia es Digital House, un startup argentino fundado, entre otros, por Marcos Galperín, fundador de MercadoLibre y Diego Pando, fundador de Bumeran, que abrió academias en distintas ciudades del mundo que brindan programas semestrales o anuales en estas disciplinas a través de clases presenciales que, sin embargo, tienen un fuerte componente tecnológico.

Existen otro tipo de recursos disponibles para quienes quieran capacitarse en todo tipo de disciplinas, en muchos casos facilitados por plataformas tecnológicas.

Las profesiones híbridas son, sin lugar a dudas, el futuro de la vida profesional. En este contexto, los trabajadores que mejor puedan incorporar saberes diversos, vinculados con nuevas herramientas, una mayor capacidad de análisis, y una vocación continua por la educación y el perfeccionamiento serán, indudablemente, los más aptos para triunfar tanto en el mundo corporativo como si se convierten en emprendedores. Y la tecnología tendrá un rol fundamental en preparar a estos trabajadores, ofreciéndoles las herramientas necesarias para poder progresar y adquirir las aptitudes necesarias para poder desarrollarse en su vida laboral.

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Fuente: Edu4me. “¿Cómo puede la educación preparar profesionales híbridos?.” Online: http://edu4.me/como-puede-la-educacion-preparar-profesionales-hibridos/

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