La tecnología provoca un impacto disruptivo en todos los aspectos de nuestras vidas y la educación no podía ser la excepción. Hace varios años se comenzaron a  incorporar recursos tecnológicos en los colegios tanto dentro como fuera de las aulas y ya hoy son una mayoría aquellos que los implementaron.

Los alumnos de hoy crecen y se desarrollan rodeados de dispositivos tecnológicos, los conocen y dominan a la perfección. Por esta razón, los colegios se ven obligados a cambiar los métodos tradicionales por otros más ágiles para alcanzar sus metas educativas ayudándolos con la planificación y organización de los contenidos de clases.

Para satisfacer las demandas de los estudiantes, la mayoría de los profesores utiliza material audiovisual para complementar sus clases y de esta forma logran captan mayor atención de sus alumnos. “En nuestro colegio utilizamos tecnología tanto en las aulas como en la sala de informática. Se utilizan netbooks para que los alumnos sigan las clases de computación y cañones en las aulas para proyectar el material audiovisual necesario para las diferentes materias” afirma Candelaria Failo, encargada del área de Tecnología y Comunicación del Colegio de Arrayanes. Agrega que “los docentes no tienen ninguna dificultad para adaptarse al uso de las mismas, se integran fácilmente permitiendo su rápida implementación.”

De la misma manera, estos métodos más dinámicos permiten mayor intervención de los padres en las vidas académicas de sus hijos provocando una importante mejora en la comunicación. El colegio Arrayanes comentó que al comenzar a utilizar Blended, una plataforma escolar para comunicarse con los padres, el vínculo entre los colegios y las familias mejoró notablemente ya que hace que la comunicación sea más rápida y simple.

La tecnología está penetrando cada vez más en los colegios provocando un cambio en la educación y permitiendo que la comunicación con las familias sea más directa y en tiempo real. Aquellos colegios y docentes que comiencen a utilizarla de manera adecuada se beneficiarán ampliamente aún cuando esto implique un cambio en los paradigmas pedagógicos actuales.